Ruta Costera, Geología y Parque Nacional Nevado Tres Cruces

Debo aclarar, que la ruta costera de Huasco a Caldera no era un objetivo primordial del viaje, mucho más era visitar el “interior”, pero esta sería nuestra última “oxigenación” antes de comenzar a vivir más en altura.

Nuestro objetivo inicial era quedarnos el camping del Parque Nacional  Llanos de Challe, pero estaba cerrado por Covid, por lo cual limitamos nuestra visita al recorrido de un sendero de un poco más de una hora, cercano a la carretera. Bonito, pero nada espectacular, pero parece ser que es necesario adentrarse más, lo que en esta ocasión no se nos permitió.

Posteriormente iniciamos un recorrido por diversas caletas y playas a lo largo de la ruta, pero sin que encontráramos un camping formal en funcionamiento. Sin embargo a lo largo del recorrido durante todo el día de esos 200 km por la carretera C-10, sí pudimos ver muchas “tomas” ilegales con carpas en las playas, donde no sólo vimos algunas banderas chilenas, sino sobre todo venezolanas, pero también colombianas y peruanas. Tres Playitas, Playa Blanca, Caleta Totoral, Playa Barranquilla, Playa la Virgen y Puerto Viejo, todas valen la pena, pero en otras circunstancias y no en esta situación de libertinaje para acampar, mezclados tomas ilegales con campistas ocasionales sin ninguna medida higiénica. Carrizal Bajo bastante feo y sólo entramos por su connotación “histórica”. Una excepción, fue la ya mencionada Caleta Totoral, con una playa pequeña y atractiva, que no tenía carpas ni “tomas”. En esa localidad también almorzamos muy rico y económico, pero bastante tarde.

Casi de noche llegamos a Bahía Inglesa / Caldera, pero no pudimos conseguir sitio de camping, todo repleto, también hostales y hoteles. Pero finalmente tuvimos suerte y tras darnos muchas vueltas, conseguimos en Caldera una habitación con dos camas. Booking.com tampoco había ayudado, ya que estaba todo agotado. Habíamos llegado un día sábado y posteriormente captamos, que Copiapó estaba en “Fase 2” y Caldera en “Fase 3”, por lo cual los copiapinos habían copado todo “arrancando” hacia las playas…

En esta estadía en Caldera, en realidad nos dedicamos a dos focos: visitar alrededores de estos poblados ahora colmados de veraneantes, así como averiguar si podríamos subir o no a Laguna Santa Rosa y Laguna Verde, ambos cerca del Ojos del Salado y dentro del Parque Nacional Nevado de Tres Cruces.

Al día siguiente y tras realizar los arreglos para partir el día lunes para subir al Altiplano (con guía y camioneta más alta que mi SUV AWD, por la complejidad de algunos tramos del camino), partimos por visitar el Santuario de Granito Orbicular. Queda algunos pocos km al norte de Caldera y no voy a darles la lata de explicar geológicamente lo que es (interesados busquen en Wikipedia, está genial la explicación). Un camino de tierra en bastante buen estado conduce desde la carretera al lugar donde aflora el Granito Orbicular. La roca es una verdadera rareza natural, solamente en pocos lugares del mundo se formó, dice un gordito (mucho más que yo…) echado para atrás en una silla tipo hamaca, para quien fue un verdadero esfuerzo caminar esos pasos para mostrarnos el lugar y entregar algunas escuálidas explicaciones. El sitio donde está el granito orbicular se encuentra absolutamente protegido por la ley de patrimonio – es decir no se permite ninguna actividad que pueda dañar el sitio y este gordito es el guardia, guía y no sé qué más… “El aporte es voluntario” nos hizo ver al final, claro, sin boleta. Posteriormente recorrimos algo la playa contigua, en la cual se pueden observar otras rarezas geológicas, aparentemente puestas a la vista gracias a la erosión.

Un poco más allá, están las que con Christi y mis hijos, por ahí por el año 1993 bautizamos “Piedras Fantasmagóricas”. En ese entonces, no existía ninguna referencia a ellas y tampoco alguna indicación en la carretera. Hoy se les conoce como “Zoológico de Piedra” y lo estuvimos recorriendo por casi tres horas en toda su gran extensión. Dicen que es uno de los lugares más grandes en cuanto a número de “Tafoni” en el mundo.

Tras las caminatas matutinas, ya cerca de las tres de la tarde se nos abrió un apetito galopante y el objetivo fue encontrar el mejor ceviche…, y lo encontramos, además, contundente, el cual posteriormente acompañamos por una muy saludable parrillada de pescados (eran cinco distintos):

Decidimos ir a darnos una vuelta a la zona de playas menos concurridas, hacia el sur de Bahía Inglesa, entre ellas la muy atractiva Bahía Cisne. En ese sector también vimos unas formas geológicas atractivas y visitamos un humedal, ambos muy cerca del camino.

Bahía Cisne
Sector Bahía Cisne y humedal
Parte del humedal
Otra parte del humedal

Al día siguiente, 6:30 AM partimos rumbo al Parque Nacional Nevado Tres Cruces, guiados por Gianfranco que vino desde Copiapó a buscarnos en compañía de su polola canadiense, la que se dedicaba a tareas de guía científica en la Patagonia chilena y Antártica (hoy sin mucha pega, debido al Covid). En total, serían 650 km ida y vuelta en unas 14 horas de viaje incluida la permanencia allá arriba.

Me adelanto en decir, que el Parque Nacional Nevado Tres Cruces es un espectáculo visual potente. Se pone realmente bueno desde los 3.500 m de altura y está ubicado entre las cordilleras de Domeyko y Claudio Gay.

En la ruta está el mirador para la Laguna Santa Rosa, desde el cual también se pueden observar altas cumbres (hay cinco sobre 6.000 m en ese sector), destacando el imponente volcán Ojos del Salado, que es el volcán activo más alto del mundo con 6.893 m de altura. En la Laguna Santa Rosa, también nos tocó ver en su campamento base nr. 1 a dos expediciones al Ojos del Salado, una rusa y otra chilena.

Luego partimos a la Laguna verde a unos 4.500 m de altura, maravillosa y que nos tocó casi sin viento. El Willy se baño en unas aguas termales contiguas. Yo estaba algo mareado por “un pique” espontáneo que realicé inconscientemente y obviamente debí haber evitado.

A continuación dejaré que hablen las fotos y varios videos.

Nevado Tres Cruces
Laguna Santa Rosa
El regreso, en parte “a campo traviesa”

Un comentario

  1. […] En la mañana siguiente, Daisy y Enrique habían decidido guiarnos por la ruta en altura en uno de sus vehículos, específicamente la ruta que lleva al paso fronterizo con Argentina (provincias de Jujuy y Salta), el Complejo Jama. El clima, como el día anterior estaba bastante inestable, pero nada terrible, aunque a los 4.700 m de altura donde realizamos nuestra segunda parada, se sentía bastante más fresco que los 4.600 m de altura que sentimos cuando estuvimos a los pies del Ojos del Salado (ver relato en que hago referencia al Parque Nacional Nevado Tres Cruces) […]

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